¿CREES SER ADICTA A LA MASTURBACIÓN?, ¡RELÁJATE Y SIGUE TOCANDO!

La masturbación es una práctica sexual normal, sana, y bastante efectiva cuando se trata del placer femenino; y no tiene que acabarse cuando compartes en pareja, más bien se redimensiona y se aprovecha para intercambiar datos y mejorar el guión sexual compartido.

Además, quisiera destacar que siempre resultará más sano y garante de salud, identidad y autoestima sexual tomarse un rato a solas para ver tu cuerpo y explorar tu genital; si aún no te animas abrir las piernas con el espejo en la mano, te dejo el nombre de un espectacular video, donde se evidencia la compleja relación entre las mujeres y sus “desconocidas” vaginas (Women See Their Vaginas For The First Time After Answering A Craigslist Ad).

Pero, ¿cuándo es un problema?, y ¿qué pasa si la masturbación satisface más que estar en pareja?… La primera respuesta es que esta actividad erótica no es un trastorno “per se”, siempre y cuando no interrumpa o excluya otras cuestiones importantes de tu vida diaria como el trabajo, estudios, dormir, comer, y las relaciones sexuales en pareja.

Si se vive como una práctica ocasional (la frecuencia adecuada la determina cada quien) y adicional a otras que también resultan altamente gratificantes, no habría problema; es decir, la verdadera señal de alarma sería darte cuenta que tu placer sexual depende únicamente y exclusivamente de la masturbación.

Entonces, si ya superaste la prueba de verla por primera vez, tocarla sin orientación ni rumbo, y finalmente alcanzaste placer sexual auto estimulándote, lo ideal sería que mantuvieras el hábito, como mantienes el resto de actividades; porque siempre va ofrecer una cantidad de información valiosa sobre lo que te gusta y lo que no te gusta de la sexualidad.

Las ocasiones que sirven de excusa perfecta para agendar otra sesión de autoerotismo serían:

  • Todas las veces que no te hayas sentido satisfecha en pareja, y él no quiera colaborar con un tiempo extra dedicado a ti.
  • Cuando estrenes un juguete sexual, porque nada mejor que probar en solitario y entender como funciona el asunto sin la presión de ser vista.
  • Siempre que desees alternar o variar las prácticas sexuales penetrativas. Recuerda que con los dedos resulta más sencillo estimular de forma delicada y dedicada las zonas erógenas que se encuentran en el exterior del genital.

Y finalmente, todas las veces que te sientas de ánimo para activar sexualmente tu cuerpo en solitario o en compañía de tu pareja.

 

Amor Antunez

@amoratunez