AVÍSALE CUANDO ESTÉS LISTA PARA LA ACCIÓN

Le pueden cambiar la cara a las relaciones sexuales dolorosas, incómodas y no placenteras siempre y cuando ambos se comprometan en mejorar el guión erótico que comparten. El primer paso sería que cada uno comience a reconocer cuándo es el momento justo para comenzar el vaivén de la penetración.

Ya sabemos que la excitación masculina se alcanza más rápido en comparación con la femenina (la diferencia es segundos vs. minutos respectivamente); pero hay que ir un poco más allá de este hecho, y comenzar a favorecer el desarrollo de la respuesta sexual masculina para que no se afecte su erección mientras “espera” que la pareja complete su fase previa. Por otro lado, las mujeres deben aportar datos acerca de las caricias, besos y contextos que resulten más efectivos para lograr excitarlas.

Y aunque ciertamente, desde que recibimos alguna sugerencia o invitación erótica comenzamos a sentir las primeras señales de excitación; por ejemplo, comienza aparecer la lubricación, los genitales comienzan activarse y la sangre comienza dirigirse al piso pélvico, en el caso de las mujeres este fenómeno genera cierto grado de inflamación en las paredes de la vagina y justo por esta razón, pueden sentir más molestia cuando comienza la penetración.

La clave entonces sería continuar estimulándose de otras formas distintas a la penetración en vagina, y comenzar a introducir el pene una vez haya pasado esta inflamación inicial (que se concentra justamente en la entrada de la vagina), y la mejor manera de ir tanteando el terreno es probar con micro penetraciones, hasta que la mujer manifieste que resulta placentero el roce, y detener la acción siempre y cuando moleste la fricción.

Finalmente, para ayudar a mantener la calidad de erección puedes masajear el pene según la presión y movimiento que él prefiera, o intercambiar esta caricia con estimulación oral y una vez que reconozcas que tu cuerpo está preparado, bien excitado, invítalo a comenzar la penetración dirigiendo su pene justo a la entrada de tu vagina.

También, te recuerdo que nunca esta de más que descartes con tu ginecólogo que el malestar no se deba a razones medicas y/o físicas a través de una debida evaluación.

Amor Antúnez
@AmorAntunez