¡FRÁGIL!, TOQUE CON CUIDADO

La fractura de pene es de los temores sexuales más arraigados en los hombres, y es que sin ahondar en la filosofía freudiana, podemos suponer el dolor y la incomodidad que pueden sentir frente a cualquier lesión en su genital. Esto debe bastarles para quedar lastimados emocionalmente de por vida, así que evita convertirte en la protagonista de esta pesadilla, siguiendo estos útiles consejos a la hora de la actividad sexual:

Lo primero que quiero rescatar, es que cualquier practica sexual –mal hecha- conlleva el riesgo de lesión del pene, desde el ingenuo sexo oral, la masturbación y por supuesto cualquier actividad propiamente penetrativa.

En segundo lugar, la mejor alternativa para prevenir el maltrato del pene es garantizar el adecuado acoplamiento de los genitales y mantener un vaivén seguro durante la penetración, especialmente, cuando la mujer está arriba y trata de imprimir un cambio en el movimiento o desea detener la actividad, en este caso lo ideal seria esperar que el pene entre en fase de reposo, para separar la pelvis de la forma mas cómoda para ambos.

En tercer lugar, resulta importantísimo detener la penetración cuando sientan dolor, incomodidad o molestia, sobre todo cuando resulta un dilema introducir el pene en la vagina, en ese instante vale la pena replantear el escenario y quizás ofrecerse una sesión de masturbación compartida para garantizar la debida dilatación de la vagina, así como también asegurar que el pene alcance una erección perfecta, porque de esta forma pueden controlar mejor el movimiento.

Del mismo modo, en los encuentros eróticos donde se animen a combinar varias posiciones sexuales, resulta mucho más placentero y libre de riesgos hacerlo de forma pausada pero segura, sobre todo cuando supone la rotación en 180 grados de alguno de los dos. Por ejemplo, con la mujer arriba si comienzan de frente, y luego ella desea girar su cuerpo para quedar de espaldas a él sin perder la penetración… Lo mejor sería completar la maniobra con pequeños desplazamientos y manteniendo la penetración bien profunda, de esta forma la vagina protege y masajea el pene durante la transición.

Finalmente, si pese a todos estos cuidados sucediera que el pene llegará a lastimarse nada mejor que buscar inmediatamente ayuda de un profesional, preferiblemente un médico urólogo siempre y cuando el malestar, dolor o síntomas persistan mas allá de la fase de reposo cuando vuelve a estar flácido.

Amor Antúnez.
@AmorAntunez